viernes, 4 de agosto de 2017

Puntos incandescentes

Reflejos de mil esferas,
perdiéndose,
en su inmensidad.

Reflectantes.

Aparecen cuando no quieren
que recuerdan
que no quieren.

Un camino empezado,
olvidado,
.en . puntos . incandescentes.


Juegos

Sería injusto negarlo.
Recolecté y sembré.
Quedaron palabras deshechas,
algunas sin llenar.

Tuve un suspiro que casi me mata.
y ahora os busco.
Como si no hubiese reglas
de honor.

Vinisteis a mi juego
jugué con vosotros
sólo uno se marchó
y es ahora al que no puedo callar.

Sería triste
esperar que me hablases.
Sería egoísta
decir que es tu culpa.

Te quedaste donde te fuiste
y me das lo que conociste.
A mí que nunca me pararon,
me sentó como un rapto.

He aprendido la lección.

Sólo juego y aprendizaje
que hoy
vuelve
solloza
y asusta.

Huir

Se desmontan

admiradas

por mirarlas.

Recuperan la vida
que se te deshace.

Inducen al silencio
al vuelo
y tú ruedas por sus suelos
ensuciándote cada vez más.

Te dan el tiempo
que tú pierdes.
A cambio de tu admiración,
te maravillan el cuerpo
el alma.

Seguirán ahí
cuando vuelvas a ser nómada.

Ellas velarán de tus hijos.

Dejarán caer pedazos de sí,
rozarán el polvo de tu pisada.
Tú podrás ser parte de su polvo.
cuando alguien más se asome.

Se reunirán
cuando
todos huyan.



martes, 16 de mayo de 2017

Cartas del vivir

Quedaste en un lugar mágico.
Envuelto de cuento y dudas.
Te escondí para que no te viesen.
Y entre papeles, impregnaste un anhelo.

Te olvidé con deseo,
para poder ser.
Paraste a quien quisiste,
cuando y como sentiste.

Y sin mirar, te ibas
dejando aromas de lluvia.
Siendo fantasma que deslumbra,
que temerario sacudes límites.

Eres una fantasía que rabia de serlo.
Dudando te vuelves infinito
       y suspendes al final
Y el fin viene llegando antes de que empiece.

Son riesgos que sin miedo tomaría.
Sino fuese porque eres un deseo,
mágico, ficcionado y antes de empezar
ya lo habrias deshecho de un soplo.

martes, 29 de noviembre de 2016

Llora el puente

Llegando,
  vienes.
Imaginándote,
     te me ansias.

Agolpas cielos
en cuándos
que culminan.

Te levantas
y caminas en este cerebro
que agradece
de corazón.

Te vuelves nostalgia
destronas a la más chula
y me dices:
Te lo dije.

Llora el puente
sonríe la luz
constrúyete
ahora que eres tan libre.

Y yo te digo,
que eres mujer
que te he leído
con flaquezas.

Eres grande y rosablanca
que te desnudé
y deseé,
que te pensé mucho.

Dinero en sobres,
quemaduras y vainilla.

Empezaste en un banco,
acabas en un vuelo.

Y ahora,
pasos, lentos, nerviosos
ilusionados
y Madrid suena ligero
y tú Londres
suenas inacabable.

Te quedas en infinito
en bucle
en que te debo
un algo en inglés.




lunes, 21 de noviembre de 2016

Bodegón lunático de noches de habitación y lluvia


No lo pienses, deja que pase.

Si te viene, te va a envolver.
Míralo venir,
prepárate lo justo.

Enciende una vela.

Observa.

Siente,
la presión del metal,
en el duro,
en el blando.

Saborea una recomendación.

Escucha
una recopilación
de noches de habitación.

La lluvia, rabiosa,
afuera,
no te empapa.
Te ataca el calor adentro.

Deja que se escurra por tu garganta.
Apaga la luz cenital
y navega en los golpes de tus oídos.

Búscate
(encontrándolo todo delicioso)
La lluvia, el frío, te ayudan.

Un día negro a las cuatro,
con su velo gris desde que se levantó.
Ponle rojo para que no se piense feo.
Ponle blanco para que se reconforte
y empújalo con pan.

Ahora estás en cualquier lado.
Donde te pienses,
donde te suene,
donde te sepa mejor
y huela a húmedo.

El paladar no te dejará sola.

Sonríe a los colores,
mira la bombilla
y vuela a cada ciudad,
paisaje, año, momento.

Píntate un bodegón
en una servilleta,
apoya luego la copa
y deja que se manche.

Enmarca la servilleta.
Delinea tu cuerpo
Cierra los ojos
y recibe a los sonidos
en un hall Art Deco.

Lunatízate
en un bodegón
de lluvia
que se ha transformado
en habitación.




sábado, 19 de noviembre de 2016

Tú eras blanca




Hace un año que no te duele,
que brillas y nos cuidas.

Sé que te lo estás pasando bien
y que rendiste las cuentas con los de arriba.
Quisiste ser tantas cosas...
... que dejaste un Universo, 
con planetas, 
con sus personas.

Sigo sentada en el banco
mirando al cielo,
sonriendo
a los mundos
en los que tú creíste.

Ayer, hablé de ti, 
en otro idioma. 
Te presenté a gente
a amigas que tú no conociste.
Que no acogiste aún en tu casa. 

Me dijeron, 
las abuelas son seres muy mágicos.
Tú eras blanca, 
cantabas,
y nosotras te besábamos
indiscriminadamente.

Te entiendo.
Tú eres mi hippie que cree en Dios.
Tus velas calientan aún deseos,
tus manos nos acarician aún el pelo
tu fuerza nos aprieta los brazos
tu flexibilidad sorprende a nuestros amigos
y tú bien sabes lo que dices
o callas.

La Penchi sigue dando caña
sigue,
que no para de luchar
y tu manada,
aquí abajo,
tranquila,
que no para la lucha.